Fui ese objeto que no encaja en espacios ordenados.
Fui esa llave antigua que rechina al abrir
la puerta del cuarto oscuro de los castigados
donde atormenté al niño enfermo que tuve dentro de mí.

Fui la estrella más pequeña de las noches estrelladas.
Esa que se esfuerza tanto para apenas relucir.
Y ese punto tembloroso que no alumbra casi nada
fue la única luz que alcancé a ver dentro de mí.

Fui la manecilla del reloj del condenado
Y fui la esperanza inútil que le ayuda a vivir
Canté la canción del pájaro enjaulado
Cuando descubrí que había otro mundo fuera de mí

Fui mi vida y fui mi muerte mientras estuve a tu lado
Fui quien te amó tanto y por quien tú fuiste infeliz
Fui mi perdición y quien me ofreció la mano
Quien dirige al ciego para llevarme lejos de mí.