Es domingo y lo sé porque has dormido más.
Pronto llegará tu madre a preguntar: “¿os hago de comer?”
“Y no, déjanos mamá. Déjanos dormir.
Que estoy siempre tan cansada que me cuesta decidirme a cualquier cosa
Que no sé qué contestar: si ya no sé soñar o es que no quiero
Que no sé qué contestar: si ya no sé soñar o es que no quiero
De noche no, no quiero que me escuche él y lloro en silencio.
Y aunque le quiero y quizá él también: no era esto”.

Es domingo y lo sé porque he dormido mal.
Pronto llegarán mensajes a invitarme a tomar café
“Y no, dejadme en paz. No quiero salir.
Estoy siempre tan cansado de que me acusen de vivir para un espectro.
Y no sé qué contestar: si ya no sé soñar o es que no quiero
Y no sé qué contestar: si ya no sé soñar o es que no quiero
De noche no, no quiere que la escuche llorar en silencio.
Y aunque la quiero y quizá ella también: no era esto”